La optimización web, a diferencia del posicionamiento web, no estudia únicamente el tránsito del sitio, sino su funcionamiento integral. Hay muchos factores que influyen en la cantidad de visitas que ingresan a una página, la cantidad de tiempo que se permanece en ella y el número de veces que las visitas optan por regresar. Estas variables tienen que ver con la arquitectura de la información del sitio, la navegabilidad, la accesibilidad, el tiempo de descarga de los archivos, la resolución en píxiles, y muchas otras variables que no siempre se tienen en cuenta a la hora de desarrolar un sitio web. Aún sitios de óptimo diseño pueden estar fallando en este aspecto. El servicio de optimización de Arte y Medios implica el análisis y rediseño de estos sitios.
Estos son algunos de los factores que se analizan y se trabajan en la optimización de un sitio web.
Un buen servidor o servicio de hosting determina en gran parte la velocidad de carga de un sitio. Es imprescindible conseguir hostings ofrezcan la mayor velocidad posible, y un buen soporte.
El exceso inútil de peso de algunos archivos es otro problema común. No alcanza con reducir su tamaño: hay otros factures, como la extención en la que estos se cargan y los atributos html que los acompañan que también ayudan en la optimización.
A pesar de las distintas tecnologías en las que puede desarrollarse un sitio web (CSS, Flash, php, etc.) todas ellas terminan funcionando sobre un único y primer código, que es HTML. La entidad W3C (The World Wide Web Consortium), es la encargada de regular los estándares del código HTML a nivel mundial. Esta entidad, certifica gratuitamente los sitios correctamente optimizados, a partir de un análisis on-line del html con el que está programado. Esta certificación no solo acredita la calidad de un sitio, sino que también aumenta considerablemente su pagerank.
Además de ser correcto y estár certificado, el código de HTML debe ser lo más limpio y breve posible. Cuando un buscador como Google (que regula casi el 90% de las búsquedas en la web), se enfrenta a la lectura de una mala página web, encuentra un 60% y hasta un 80% de codigo, y apenas un 40% o 20% de información. En cambio, cuando se encuentra con un sitio optimizado, el buscador encuentra casi un 20% de código contra un 80% de información, califacando a esta página por sobre todas las demás.
Una de las formas más efectivas para limpiar y abreviar el código HTML, es la utilización de hojas de estilo en cascada (CSS). Hasta hace poco esto simplemente implicaba la regulación de estilos y comportamientos de texto de manera grupal. Pero el CSS ha avanzado y hoy por hoy ofrece una tecnología de vanguardia, capaz de diseñar integramente un sitio casi sin recurrir al código HTML. Los resultados de posicionamiento que se logran con esta tecnología superan cualquier otra alternativa con la que se ha trabajado hasta ahora.